Acerca de Buenas Historias

El que escribe

Me llamo Sebastián y nací cerca del mar, en una bonita ciudad de Argentina donde los veranos son el tiempo que falta para que todo vuelva a estar quieto y los inviernos son grises como el mismo mar que nos hace lo que lo somos.

Viví muchos años en la Ciudad de Buenos Aires. Primaveras de amor y poesía a la sombra de un cielo que nunca es de noche. Estudié algunos años de Ingeniería que no disfruté. Estudié algunos otros de Literatura que disfruté más de lo que los libros dicen que se puede disfrutar.

Trabajé miles de horas en empresas, conocí gente que me enseñó más de lo que recuerdo.

He sido tan feliz como se puede ser.

Los rumbos

Tuve la suerte de saber reconocer gente que me dio más de lo que yo he sabido dar y si es por agradecer, debería pasar el resto de mis días escribiendo sus nombres y tal vez no termine nunca. A todos les he dado las gracias cuando tuve la oportunidad.

Un día supe que El Tiempo y El amor, son las únicas cosas que realmente importan. Nacemos con los días contados y nos vamos de este mundo sin tiempo alguno, solos, en silencio, con el amor que dimos y el que con algo de sabiduría, supimos recibir.

Siempre me gustó escribir. Mi viejo me regaló Las venas abiertas de América Latina y no paré de leer hasta terminar ese y todos los libros del enorme escritor uruguayo Eduardo Galeno. Quise escribir como él y no pude.

Pasaron los años y nació Buenas Historias.

Caminos que tengan corazón.

— Las Enseñanzas de Don Juan, Carlos Castaneda.

Sin rumbos

Buenas Historias fue cambiando de forma y de sentido. Quise definirlo y no pude. Quise limitarlo y no me gustó. Son los cuentos que escribí en aquellas tardes de letra y vino con el gran Nico Poliansky. Son las poesías que escribí cuando nada tenía sentido. Son capítulos de una novela que nunca publiqué. Son frases de algunos textos que me gustan.

Pero por sobre todas las cosas, son las historias de la gente que ha tenido la amabilidad de frenar unos minutos y enseñarme algo. Son los viajes que hice para ser lo que soy. Son kilómetros en moto por rutas desiertas, montañas nevadas y silencios imposibles.

Buenas Historias soy yo, viviendo la vida que quiero vivir.