19 de Septiembre del aรฑo 1985 en la Ciudad de Mรฉxico. 18 millones de personas empiezan un dรญa que no va a ser igual a ninguno de los anteriores. 7 de la maรฑana y 19 minutos. El aroma a cafรฉ despertando el sabor apenas dormido por algunas horas de sueรฑo. Nada se detiene en la ciudad que nunca duerme. Algunas luces aรบn marcan el camino de los que todavรญa no terminaron el dรญa anterior. Mezcla de todo lo que existe.
120 segundos. 2 minutos es todo lo que dura el movimiento sรญsmico mรกs destructivo de la historia de este continente. 5.000 viviendas se destruyen casi de forma instantรกnea. Cientos de miles de civiles voluntarios trabajan durante dรญas para desenterrar los cuerpos con sus propias manos. 14.000 personas heridas. La ciudad detenida en el tiempo. Nadie respira y el mundo todavรญa no entiende cรณmo se vive la muerte cuando es tan cierta y tan imposible.
20 de septiembre, apenas algunas horas despuรฉs, 40 minutos pasadas de la 7 de la tarde, la Tierra dice que todavรญa no termina lo habรญa empezado nadie sabe dรณnde. Otro movimiento termina de destruir lo que apenas resistiรณ el primer desastre. Se derrumban hospitales, escuelas, casas, edificios, hay evacuados donde se mire. El gobierno trata de averiguar quรฉ hay que hacer cuando un paรญs se destruye por primera vez.



Muchos aรฑos despuรฉs, el 7 septiembre del 2017 a las 23:49 me despertรณ un sonido que todavรญa recuerdo cuando tengo miedo. Yo estaba trabajando en El Salvador para un diario local y me hospedaba en el piso 6 de un hotel moderno a pocas cuadras de las oficinas del periรณdico. Cuando tomรฉ consciencia en medio del sueรฑo, me levantรฉ de la cama y caminรฉ hsta la ventana porque supuse que el ruido era el granizo golpeando contra los vidrios. Esa noche no lloviรณ. Tampoco granizรณ. Era el ruido de la estructura del edificio crujiendo por un sismo de 8.2 grados en el Golfo de Tehuantepec, a 680 kilรณmetros de la ciudad de El Salvador y a 570 kilรณmetros de Ciudad de Mรฉxico. Esa noche murieron 99 personas en lo que luego se llamo el Terremoto de Chiapas.


12 dรญas despuรฉs, el 19 de Septiembre de 2017 estaba en Guadalajara trabajando para otro medio grรกfico cuando a las 12 del medio dรญa sonaron las alarmas sรญsmicas para celebrar el simulacro anual que luego del sismo de 1985 se realiza cada aรฑo en conmemoraciรณn de las vรญctimas de aquel horror, y para que los habitantes de Mรฉxico tengan la prรกctica suficiente para cuando haya que hacerlo en serio. Todos en orden, bajamos las escaleras y nos ubicamos en los puntos designados. Mucho silencio y memoria, mucho respeto y nadie alerta porque ese dรญa se recordaba y se valoraba la vida, no la muerte. Nadie sintiรณ nada, nadie entendรญa nada. A las 13:14 de la tarde, en pleno simulacro, los celulares empezaron a sonar como si el mundo estuviera en llamas. La redacciรณn entera subiรณ corriendo las escaleras y yo detrรกs. Ciudad de Mรฉxico habรญa temblado nuevamente por un sismo de 7.1 grados en Puebla, a pocos kilรณmetros de CDMX y a 600 kilรณmetros de donde yo estaba. Ese mediodรญa 369 personas perdieron la vida. Lo nombraron el Terremoto de Puebla.


5 aรฑos despuรฉs, el 19 de septiembre de 2022 yo estaba de viaje en Ciudad de Mรฉxico. Me habรญan avisado que al mediodรญa iban a sonar las alarmas del simulacro pero como yo estaba trabajando, decidรญ no salir a la calle. Estaba en un primer piso del maravilloso barrio de La Condesa. Minutos despuรฉs no hizo falta que sonara ninguna alarma porque el movimiento fue tan cerca que ni la tecnologรญa pudo hacer nada. No fue grave y no hubo vรญctimas ni destrozos. No hacรญa falta saber mucho de estadรญsticas para entender que aquello habรญa dejado atrรกs las leyes de las coincidencias.
Nadie sabe cรณmo, nadie sabe por quรฉ. En la historia reciente de Mรฉxico, 3 veces hubo sismos el mismo dรญa a la misma hora. Justo cuando todos estรกn recordando las vรญctimas de aquel primer terremoto del 85. Justo cuando todos los habitantes del paรญs estรกn pensando lo mismo. Justo cuando el tiempo se detiene para dejar paso a la memoria de aquellos que ya no caminan a nuestro lado. Justo, justo en esa ventana de tiempo, por alguna inexplicable razรณn, la Tierra nos habla en el รบnico idioma que conoce. Al menos el รบnico que escuchamos nosotros los humanos, que todavรญa pensamos que es nuestro el suelo que pisamos, el aire que respiramos y la vida que disfrutamos.
Hace unos meses que ando con la frase no somos tan importantes dando vueltas. La historia se escribe con el tiempo y es el tiempo lo que termina de definir todo lo que existe. En un mundo cada vez mรกs complejo, donde la informaciรณn estรก en todos lados aunque nadie sabe si es cierta, cada dรญa escuchamos que un nuevo desastre natural destruye la vida que hicimos sobre un suelo que no nos pertenece. No deberรญa suceder que creamos tener el derecho de destruir lo que nunca fue nuestro. Ojalรก empecemos a cambiar a tiempo y ojalรก ni haga falta que la tierra nos hable en idiomas destructivos para que prestemos atenciรณn y tomemos consciencia.