María Antonieta: el final de la reina que jamás se arrodilló

16 de Octubre de 1793. Mediodía en París. La plaza de la Revolución es un mar de gente cansada de siglos de abusos a cargo de una monarquía que sólo tenía planes para ella misma. María Antonia Josefa Juana de Habsburgo-Lorena, princesa archiduquesa de Austria, mejor conocida como María Antonieta, reina y esposa del rey … Sigue leyendo María Antonieta: el final de la reina que jamás se arrodilló

La eterna Venezuela de las voces que no importan

En mis años de consultor en tecnología tuve la suerte de vivir la experiencia de trabajar un tiempo en Venezuela, justamente en TeleSur, canal del estado por donde se distribuía y manipulaba la mayor cantidad de información oficial. No voy a opinar de política porque a mi lo que me gustan son las historias, aunque voy a decir que en los tiempos que corren, y habiendo visto la cocina de los medios de comunicación desde adentro, nunca nada es una cosa ni la otra y todo tiene la forma de lo que nunca sucede. En cualquier caso, nadie debería morir por las ideas de otro y la libertad debería ser siempre, el único destino de los pueblos.

Aprender a callar

Era joven. Todavía lo es cuando sonríe. Jugaba al fútbol. Ya no lo hace. Dice que decían que era bastante bueno. Y hasta le daba para capitán, aunque hablaba mucho.Me cuenta mi viejo que en sus años de fútbol él era uno de los buenos, pero tenía la costumbre de no cerrar la boca nunca. Sus compañeros vivían acosados por las órdenes. Mi viejo entendió que cambiaba o lo cambiaban.

Si dejaras de existir

Se conocieron en un café de barrio, una mañana de otoño. Hacía tanto frío que ni las hojas ya muertas se movían. Todo parecía una escena detenida en el tiempo en donde ella le preguntó si quería pedir algo más y él no supo responder. Quería más de todo, pero no sabía por dónde empezar. Ella volvió a preguntar y entonces él dijo que otro café porque hacía frío. Ella sonrió apenas por ternura y el bajó la vista probablemente por la misma razón, aunque ella lo supo y el él no.